Historia de los trabajos verticales, «nuestras» primeras obras     

Tabla de contenidos

Introducción

Bienvenidos al fascinante viaje a través del tiempo en el apasionante mundo de los trabajos verticales. En este recorrido histórico, exploraremos los orígenes y la evolución de esta antigua práctica que ha desafiado las alturas y ha dejado una huella indeleble en la construcción y rehabilitación de estructuras alrededor del mundo.

Desde tiempos remotos, el ser humano ha buscado alcanzar las alturas y acceder a lugares inaccesibles para realizar trabajos cruciales en la edificación de monumentos, fortificaciones, templos y otras maravillas arquitectónicas. A lo largo de los tiempos, la valentía, el ingenio y la destreza de los trabajadores han sido fundamentales para superar los desafíos verticales y dar forma a obras que han perdurado en la historia.

En este recorrido, descubriremos algunas obras en las que nuestros antepasados emplearon cuerdas, andamios rudimentarios y herramientas primitivas para trabajar en las alturas, enfrentando riesgos considerables en su afán de dejar su legado en el cielo.

Acompáñanos en este viaje histórico mientras desvelamos las hazañas impresionantes de los obreros en altura, quienes, con valentía y habilidad, enfrentaron el peligro de caída para alcanzar las cimas más inaccesibles y dar forma a proyectos que siguen inspirando admiración en la actualidad.

Sumérgete en las crónicas de los trabajos verticales, donde la audacia se funde con el arte de la construcción y la exploración de las alturas ha sido un símbolo del ingenio humano. Bienvenidos a este relato de valientes trabajadores que, a lo largo de la historia, han desafiado el cielo y dejado un legado indeleble en el horizonte de la humanidad. ¡Comencemos este viaje en el tiempo en el emocionante mundo de los trabajos verticales!

Hace mucho, mucho tiempo:

Construcción de las pirámides egipcias:

Durante el antiguo Egipto, los trabajadores que construían las impresionantes pirámides estaban expuestos a alturas considerables mientras levantaban pesadas piedras para formar las estructuras. Es probable que utilizaran cuerdas y andamios rudimentarios para facilitar el trabajo en altura.

Construcción de templos y monumentos:

En diversas culturas antiguas, la construcción de templos y monumentos religiosos requería que los trabajadores se elevaran a alturas peligrosas para colocar bloques de piedra y tallar detalles arquitectónicos en fachadas. El uso de cuerdas y andamios primitivos era común en estas tareas.

Minería en las montañas:

En las antiguas minas, los mineros se aventuraban en las montañas y acantilados para extraer minerales y piedras preciosas. Utilizaban cuerdas para descender y ascender por los acantilados y para trasladar materiales y herramientas.

Exploración de cuevas y acantilados:

En diferentes culturas, exploradores y cazadores utilizaban cuerdas para adentrarse en cuevas profundas o descender por acantilados escarpados. Estas cuerdas les proporcionaban seguridad y apoyo mientras se aventuraban en territorios desconocidos.

Ya en el siglo XIX-XX:

Trabajos en Monte Rushmore Memorial

Trabajos en el Monte Rushmore: Esculpiendo la historia en la piedra

La historia de los trabajos en el Monte Rushmore se remonta a la década de 1920, cuando el escultor Gutzon Borglum lideró el ambicioso proyecto de esculpir los rostros de cuatro presidentes estadounidenses en la cara de una montaña, en las Black Hills de Dakota del Sur. El objetivo era crear una monumental obra de arte que honrara a George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.

Los trabajos verticales jugaron un papel fundamental en este proyecto audaz. Para crear las enormes esculturas, los trabajadores verticales tuvieron que ascender hasta alturas impresionantes utilizando cuerdas y equipos rudimentarios. Con valentía y habilidad, los escultores colocaban explosivos controlados en la roca y eliminaban meticulosamente el material sobrante. Luego, pulían y esculpían los detalles finos para dar vida a los rostros monumentales.

A lo largo de los 14 años que duró la construcción, los trabajadores verticales enfrentaron condiciones adversas, incluyendo vientos fuertes, temperaturas extremas y terreno irregular. Sin embargo, su dedicación y maestría en el arte de los trabajos verticales permitieron que el Monte Rushmore tomara forma y se convirtiera en un símbolo icónico de los Estados Unidos.

Construcción Empire State

Los indios mohawk y la construcción del Empire State

La construcción del Empire State Building, uno de los rascacielos más emblemáticos del mundo, comenzó en 1930 en la ciudad de Nueva York. Durante este épico proyecto, los trabajadores verticales, en su mayoría pertenecientes a la tribu indígena mohawk, desempeñaron un papel crucial en la edificación de esta impresionante estructura.

Los mohawks eran conocidos por su experiencia y valentía en trabajos en altura, habilidades que habían desarrollado en su tierra natal, el territorio de Mohawk en Canadá, donde trabajaban en la construcción de puentes y otras estructuras. Debido a su reputación como trabajadores verticales excepcionales, muchos de ellos fueron reclutados para participar en la construcción del Empire State Building.

Sin la tecnología avanzada de hoy, los trabajadores mohawk confiaban en cuerdas y andamios colgantes para acceder a las alturas vertiginosas del edificio. Su experiencia les permitió moverse con agilidad y seguridad mientras colocaban vigas de acero y trabajaban en la estructura metálica del rascacielos.

A pesar de los riesgos inherentes y las difíciles condiciones climáticas, los mohawks demostraron su destreza en los trabajos verticales y contribuyeron significativamente a la construcción del Empire State Building, que se inauguró en 1931 y se convirtió en un hito emblemático de la ciudad de Nueva York.

Trabajos verticales en Torre Eiffel (1924)

La construcción de la Torre Eiffel

La construcción de la Torre Eiffel, uno de los íconos más reconocidos del mundo, fue un hito histórico en la utilización de trabajos verticales. Diseñada por el ingeniero Gustave Eiffel, esta majestuosa estructura de hierro se erigió para la Exposición Universal de París de 1889. Con una altura de 324 metros, la torre representó un desafío sin precedentes para la época, y los trabajos verticales jugaron un papel esencial en su construcción.

Desde el inicio de la obra en 1887, los trabajadores enfrentaron alturas vertiginosas mientras ascendían por la estructura utilizando cuerdas y andamios colgantes. Estos valientes obreros, conocidos como «hombres pájaro«, llevaron a cabo tareas audaces como la instalación de las vigas de hierro y el ensamblaje de las intricadas celosías que dan forma a la torre.

La utilización de técnicas de trabajos verticales permitió a los obreros acceder a los puntos más elevados de la estructura y trabajar de manera eficiente en cada nivel. Su destreza y valentía fueron fundamentales para el éxito de la construcción, que fue completada en tan solo dos años, un logro impresionante para la época.

Hoy en día, la Torre Eiffel sigue siendo un testamento del ingenio humano y la capacidad de enfrentar desafíos en lugares elevados. Los trabajos verticales utilizados en su construcción allanaron el camino para futuros proyectos audaces y dejaron un legado imborrable en la historia de la ingeniería y la arquitectura.

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